
Mole Poblano Suave
Descripción
Una versión deliciosa y menos picante del clásico mole poblano, perfecta para quienes disfrutan de los sabores complejos sin el calor intenso. Ideal para ocasiones especiales o una comida reconfortante.
Instrucciones
Cocina las pechugas de pollo en agua con sal hasta que estén bien cocidas. Deshebra y reserva el caldo.
Tuesta ligeramente los chiles Ancho, Mulato y Pasilla en un comal. Remójalos en agua caliente por 20 minutos. Una vez suaves, desvénalos y retira todas las semillas para reducir el picante. Reserva.
En una sartén con un poco de manteca o aceite, fríe los tomates, tomatillos, cebolla y ajo hasta que estén suaves y ligeramente dorados. Retira y reserva.
En la misma sartén, fríe las almendras, cacahuates y las semillas de ajonjolí hasta que estén ligeramente doradas. Retira y reserva.
Fríe las tortillas y el pan hasta que estén crujientes. Retira y reserva.
Licúa todos los ingredientes fritos (chiles remojados, verduras, frutos secos, pan y tortillas) junto con los clavos de olor, canela, comino, pimienta y anís, añadiendo caldo de pollo poco a poco hasta obtener una pasta homogénea.
Cuela la salsa para asegurar una textura fina y sin grumos.
En una olla grande, calienta el resto de la manteca o aceite. Vierte la salsa colada y cocina a fuego medio, removiendo constantemente para evitar que se pegue, durante unos 15-20 minutos, hasta que espese y oscurezca ligeramente.
Añade el chocolate de mesa y el azúcar. Continúa cocinando y removiendo hasta que el chocolate se derrita completamente y se integre. Si la salsa está muy espesa, añade más caldo de pollo hasta alcanzar la consistencia deseada.
Rectifica la sazón con sal. Cocina por otros 10-15 minutos a fuego bajo para que los sabores se mezclen bien.
Sirve el mole caliente sobre el pollo deshebrado. Puedes acompañar con arroz blanco y decorar con semillas de ajonjolí tostadas.